top of page

LA CAJA DE JUGUETES


Me hubiera gustado entender que el mundo es como una caja de juguetes.


No lo entendí así desde el principio. Durante mucho tiempo pensé que la vida tenía cierto orden lógico. Que las cosas iban a acomodarse de una forma coherente, que las personas iban a responder de cierta manera, que había una especie de estructura detrás de todo lo que ocurría.


Pero con el tiempo empecé a notar algo distinto.

El mundo no es una línea. Es una mezcla.


En una misma “caja” puedes encontrar cosas completamente opuestas. Personas con valores muy distintos conviviendo en el mismo espacio. Ideas que se contradicen existiendo al mismo tiempo. Situaciones que no tienen sentido inmediato, pero que aún así están ahí. Y eso rompe muchas de las expectativas con las que uno crece.


Porque nadie te enseña a ver la vida así.


Te enseñan a buscar coherencia. A buscar orden. A creer que si haces ciertas cosas, van a pasar ciertas otras. Que si actúas bien, todo se va a acomodar de cierta manera.

Pero la vida no siempre responde a esa lógica.


La vida se parece más a abrir una caja donde hay de todo.


Hay cosas que funcionan.

Hay cosas que no.

Hay cosas nuevas.

Hay cosas que ya vienen rotas

Y todo está en el mismo lugar.


Lo interesante es que cuando eres niño, esto no te genera conflicto. Abres una caja de juguetes y simplemente aceptas lo que hay. No te preguntas por qué uno está roto o por qué otro es distinto. No te molesta que no todos sean iguales.

Solo eliges con qué jugar.


En algún punto dejamos de hacer eso.

Empezamos a querer que la caja sea distinta. Que todo tenga sentido. Que todo encaje con lo que esperamos. Y cuando no pasa, aparece la frustración. No porque la caja esté mal… sino porque la expectativa era otra.


Entendí que gran parte del desgaste emocional viene de ahí. De intentar que la realidad se comporte como uno cree que debería comportarse. Y la realidad no está diseñada para adaptarse a eso. Está diseñada para ser lo que es.


Dentro de esa misma caja hay cosas que te van a gustar y cosas que no. Hay personas con las que vas a conectar y otras con las que no vas a entender absolutamente nada. Hay situaciones que van a fluir y otras que se van a complicar sin razón aparente.

Y ninguna de esas cosas está fuera de lugar.


Son parte de la misma caja.


Hay algo más que también me tomó tiempo ver.

Uno no está fuera de eso.

Uno también es parte de la caja.


Con lo que entiende y con lo que no. Con lo que tiene claro y con lo que todavía no sabe manejar. Con partes que funcionan bien… y otras que todavía están en proceso.

Y eso cambia la forma en la que miras todo.

Porque ya no estás esperando perfección afuera mientras ignoras lo que pasa adentro.


Empiezas a ver la vida con más claridad. No porque todo se vuelva lógico, sino porque dejas de exigir que lo sea.

Y entonces aparece algo que antes no estaba.


Criterio.


No para cambiar lo que hay dentro de la caja… sino para decidir con qué te involucras.

Porque al final, no eliges la caja.

Pero sí eliges cómo interactúas con ella.




Sábados de Revelación
1h 30min
Reservar ahora



Entradas recientes

Ver todo

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
bottom of page